Bajo una plaza circular al sur de la aldea hay una cápsula inspirada en la campana Bosingak. Se enterró el 29 de noviembre de 1994, al cumplirse 600 años de Seúl como capital de Joseon, y deberá abrirse el mismo día de 2394, su milenario.
Guarda objetos cotidianos, no tesoros reales Sus 600 piezas representan la ciudad y la vida ciudadana de los noventa: comunicaciones, ropa, utensilios y registros, incluso objetos entonces corrientes. Elegir qué conservar creó una lista de los valores considerados importantes.
El 600 fue el lenguaje de la conmemoración Los 600 años y 600 objetos enlazaban simbólicamente pasado y presente, pero no podían representar toda la Seúl de 1994. Preguntar qué personas y experiencias quedaron fuera convierte el monumento en documento de la política del archivo.
Probablemente no veremos la apertura 2394 queda cuatro siglos después del entierro. Para casi todos los visitantes importa la promesa, no el resultado: una generación imaginó ciudadanos futuros desconocidos y les transmitió la responsabilidad de conservar.