La colina de Haebangchon y Huam muestra un rostro diferente de día y de noche.
Vida cotidiana de día, visitas de noche
De día, los residentes que hacen sus compras y las motocicletas de reparto llenan los callejones; de noche, los visitantes que buscan restaurantes y vistas suben la colina. El mismo callejón se llena de personas diferentes según la hora.
Una colina utilizada por turnos
Comprender este ritmo, en el que dos grupos comparten el mismo espacio en momentos diferentes, cambia la manera de ver esta colina. Tanto la vida cotidiana diurna como las visitas nocturnas forman parte de la realidad de este barrio.