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Buyeo-eup y Gyuam-myeon, zona del Baekmagang · 🗼

¿Por qué quedó grabado el texto del vencedor en la pagoda de Jeongnimsa?

Episodio 3 · Leer en una misma piedra la arquitectura de Baekje y la inscripción de Tang

La pagoda de cinco pisos de Jeongnimsa muestra las refinadas proporciones de Baekje y conserva, al mismo tiempo, el texto del ejército Tang que destruyó el reino.

Un templo en el centro de la capital

Jeongnimsa se encontraba al sur de Busosanseong y al norte de Gungnamji, sobre el eje central de Sabi. La puerta central, la pagoda, la sala principal y la sala de enseñanza se ordenaban de norte a sur y muestran el papel urbano de un gran monasterio budista. Hoy predominan plataformas, basas y piedras de cimentación, por lo que es fácil mirar solo la torre y marcharse. Si se observa primero el eje completo desde la entrada, la pagoda deja de ser una escultura independiente y recupera su lugar en la secuencia ritual del templo. Comparar la maqueta del museo con las distancias reales al aire libre ayuda a imaginar el volumen de las construcciones de madera desaparecidas sin confundir una reconstrucción didáctica con una certeza absoluta.

Traducir la arquitectura de madera a la piedra

La pagoda se considera un ejemplo mayor de cómo Baekje trasladó a la piedra estructuras y proporciones propias de una torre de madera. Las esquinas tratadas como columnas, los aleros finos y extendidos y la reducción equilibrada de los cuerpos hacen que un material pesado parezca ligero. Resumirla como una obra meramente “sencilla”, o solo como antecedente de pagodas japonesas, borra una historia más rica: Baekje recibió arquitectura budista del continente, la transformó mediante su propia técnica e influyó en los intercambios de Asia oriental. La torre que vemos ha atravesado trabajos de conservación y reparación. Por eso tampoco puede afirmarse que cada piedra se encuentre exactamente como el día de su construcción.

El segundo tiempo inscrito por Su Dingfang

Tras la caída de Baekje, se grabó en el cuerpo de la pagoda una inscripción que celebraba la campaña del general Tang Su Dingfang. El monumento reúne así dos tiempos: fue una construcción religiosa levantada por Baekje y se convirtió después en soporte del relato del vencedor. Llamarla únicamente por un nombre asociado a la derrota permite que la escritura del conquistador oculte el templo y su valor arquitectónico. Pero ignorar la inscripción porque resulta incómoda también elimina una parte de la biografía del bien. Conviene localizar la cara que contiene el texto y distinguir claramente la fecha de construcción de la pagoda de la fecha del grabado. Las dos capas no deben mezclarse ni una debe borrar a la otra.

Reconectar el eje de la capital desde un solo lugar

En Jeongnimsa se pueden situar en el mapa Busosan al norte y Gungnamji al sur. Las carreteras y comercios actuales interrumpen esa lectura, de modo que no debe imaginarse que el eje de la antigua ciudad permanece intacto y visible. No se toca la superficie de la pagoda ni se entra en la plataforma; los detalles de la inscripción se estudian mediante paneles y materiales de exposición. Los horarios del museo y las condiciones de acceso al espacio exterior pueden variar. Si se leen, en orden, la belleza de la torre, el lugar urbano del monasterio y la escritura añadida tras la derrota, Jeongnimsa explica cómo un edificio de una capital adquirió nuevos significados después de un cambio violento de poder.