Puntos clave
En un terreno donde las casas ascendían hasta la cima, el simple hecho de llevar la compra o desplazarse constituía por sí mismo un esfuerzo físico. Las escaleras empinadas y los callejones estrechos son la evidencia física de aquella realidad cotidiana. En los rincones a los que la remodelación todavía no ha llegado, aún se conservan huellas de estos callejones escalonados.
En qué fijarse en el lugar
- La inclinación y la anchura de los callejones con escaleras que se conservan
- El límite entre los complejos remodelados y los antiguos callejones
- Los vestigios de comercios de larga trayectoria escondidos en los callejones
Visitar de manera responsable
Los sectores que aún no han sido remodelados siguen siendo espacios residenciales habitados. No trate este paisaje envejecido como un mero decorado para consumir.