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La montaña que trazó el borde oriental de la capital amurallada · 📍

Naksan no es una montaña fácil solo por ser baja

Desde los miradores del Parque Naksan se ven a la vez Namsan, los edificios altos del centro y la zona de Dongdaemun. Por su altura parece más una colina que una montaña, pero en la planificación de la capital de Joseon, Bugaksan, Naksan, Namsan e Inwangsan eran las cuatro montañas que rodeaban el interior de la ciudad. En la geomancia, Naksan se entendía como el «dragón azul de la izquierda», la montaña oriental protectora de la capital. La muralla seguía las ondulaciones de la cresta y bajaba desde Hyehwamun, al norte, hasta Heunginjimun, al sur.

El nombre relacionado con un camello era una forma de recordar el perfil de la montaña

El carácter chino *nak* (駱) de Naksan significa camello. Según la explicación transmitida, la continuidad de la cresta recordaba el lomo de ese animal y por eso el lugar también fue llamado Naktasan o Taraksan. Hoy los edificios, los árboles y las instalaciones del parque dificultan ver el contorno completo desde un solo punto. Para comprender el nombre, resulta más útil avanzar lentamente junto a la muralla y leer el suave recorrido de la cresta que buscar una única cumbre.

Que fuera una montaña baja no significa que tuviera poca importancia militar

Naksan domina el camino oriental de acceso a la capital y la puerta de Heunginjimun. Su poca altura facilitaba la construcción y la vigilancia de la muralla, pero también podía permitir que un enemigo observara o atacara el interior con relativa facilidad. La defensa de la capital no dependía de unas pocas cimas elevadas, sino de la conexión entre montañas, puertas, murallas, patrullas e instalaciones militares.

El verde del parque no es naturaleza antigua conservada sin cambios

Durante mucho tiempo las viviendas llegaron casi hasta la cresta de Naksan y la muralla sufrió graves daños. El parque y los senderos se crearon al acondicionar la ladera y el patrimonio histórico. Los árboles, plazas, miradores, luces y servicios actuales son infraestructuras urbanas modernas superpuestas al relieve histórico. En vez de describir el lugar como naturaleza intacta en pleno centro de Seúl, conviene entenderlo como un espacio donde viviendas, patrimonio y parque han reajustado repetidamente sus límites.