Las escaleras que suben a Naksan producen un paisaje rítmico en las fotografías. Sin embargo, los residentes recorren una y otra vez la misma altura con bolsas de compra, cochecitos infantiles, rollos de tela y paquetes. La nieve y la lluvia vuelven resbaladizos los escalones, y durante las olas de calor hay sectores con poca sombra. Antes de romantizar las vistas de la colina, hay que pensar en los cuerpos que soportan cotidianamente ese desnivel.
Las escaleras son el camino más corto, pero no un camino abierto para todas las personas
Para las personas mayores, quienes utilizan silla de ruedas o quienes empujan un cochecito, una escalera es una barrera y no una conexión. Puede existir una ruta alternativa, pero quizá sea mucho más larga y conserve una pendiente continua. La accesibilidad urbana no se resuelve colocando una sola rampa en la entrada de una atracción: hay que observar todo el recorrido entre paradas de transporte, viviendas, tiendas y parques.
En los callejones estrechos, la producción y la seguridad compiten por el mismo espacio
Los talleres reciben tejidos y accesorios y despachan prendas terminadas. Cuando no pueden entrar vehículos, motocicletas, carros y trabajo humano cubren la última distancia. Al mismo tiempo, una calle estrecha dificulta el acceso de camiones de bomberos y equipos sanitarios ante un incendio o una urgencia. Los objetos apilados, el estacionamiento ilegal y las instalaciones eléctricas envejecidas no son simples problemas estéticos.
La regeneración y la reurbanización producen comodidad y pérdida al mismo tiempo
Reparar escaleras y reforzar luces, barandillas y desagües mejora la seguridad. Las avenidas y viviendas nuevas pueden reducir problemas de estacionamiento, incendios y movilidad. Por otra parte, las demoliciones y el aumento de los alquileres pueden expulsar a residentes y talleres. Entre conservar intacto todo lo envejecido y reconstruirlo todo, el criterio fundamental debe ser quién podrá seguir viviendo y trabajando en el lugar.
El visitante debe respetar la velocidad del callejón
No coloques trípodes en medio de las escaleras ni ocupes toda la barandilla. Apártate primero cuando pasen motocicletas o carros y no te sientes sobre mercancías apiladas delante de los talleres. Comprueba el hielo invernal, el calor del verano y el drenaje después de la lluvia, y utiliza calzado cómodo. El paseo de dos horas de un viajero transcurre sobre el mismo camino que forma parte de todos los días de un residente.