En un primer paseo por Jeongdong es fácil ver el camino de piedra de Deoksugung como un simple paseo bonito. Sin embargo, en esta calle corta convivieron el palacio donde un rey se convirtió en emperador, misiones diplomáticas extranjeras, escuelas donde mujeres y hombres estudiaron de una forma nueva, una iglesia occidental y una redacción. Si partes de Daehanmun desde la salida 2 de la estación City Hall, unos 100 minutos bastan para seguir esa transformación.
Minutos 0–25: el palacio imperial desde Daehanmun
Deoksugung fue la residencia privada del príncipe Wolsan. Entró en la gran historia después de las invasiones japonesas de la década de 1590, cuando el rey Seonjo regresó a Seúl y la utilizó como palacio provisional. En 1897, Gojong proclamó el Imperio de Corea y convirtió este recinto, entonces Gyeongungung, en palacio imperial. Los dragones de Junghwajeon y la fachada occidental de Seokjojeon muestran un Estado que intentaba modernizarse sin renunciar a la legitimidad del palacio tradicional.
Minutos 25–55: escuelas e iglesia junto al muro
Entra en Jeongdong-gil, pasa por el Museo de Arte de Seúl y sigue hacia el Museo de Pai Chai y la Primera Iglesia Metodista de Chungdong. Pai Chai Hakdang fue fundada en 1885 por el misionero estadounidense Henry Appenzeller; la iglesia de ladrillo rojo se terminó en 1897. Cerca, el antiguo recinto de Ewha recuerda la educación femenina iniciada por Mary F. Scranton en 1886.
Minutos 55–100: de Jungmyeongjeon a la Legación rusa
Jungmyeongjeon, escondido en un callejón, fue donde se impuso en 1905 el Tratado de Eulsa, que arrebató a Corea su soberanía diplomática. Sube por el parque Jeongdong hasta la torre superviviente de la antigua Legación rusa. Tras el asesinato de la reina Min, Gojong huyó aquí en 1896 y permaneció cerca de un año. Al final, Jeongdong deja de ser un camino romántico: fue el escenario estrecho donde un país buscó una salida diplomática para sobrevivir.