Kim Dae-jung, quien llegaría a ser presidente de Corea del Sur y premio Nobel de la Paz, nació en una familia campesina pobre en Hauido, una pequeña isla en lo que hoy es el condado de Sinan. En 1938, su madre tomó una decisión que cambiaría el rumbo de su vida: vendió la casa y las tierras de cultivo de la familia para que él pudiera recibir una mejor educación en tierra firme. Con el dinero de esa venta, el joven Kim Dae-jung dejó la isla rumbo a Mokpo y se trasladó a la Escuela Primaria Pública Mokpo Bukgyo (hoy Escuela Primaria Bukgyo). Para una familia de esa época, enviar a un hijo desde una pequeña isla hasta tierra firme para estudiar no era una decisión menor — significaba apostarlo todo, todo lo que la familia tenía.
Kim terminó allí sus estudios y entró como el primero de su promoción en la Escuela de Comercio Pública de Mokpo (hoy Escuela Secundaria Moksang), antes de entrar finalmente en política y, en el año 2000, ganar el premio Nobel de la Paz. Mokpo alberga hoy el Salón Conmemorativo del Premio Nobel de la Paz Kim Dae-jung, y las escuelas a las que asistió siguen en pie por toda la ciudad. Lo que más importa de esta historia no es la brillante carrera política posterior — es el punto de partida: lo que puso en marcha la vida de un futuro presidente no fue ningún gran acontecimiento, sino la decisión de una madre de vender la poca tierra que le quedaba a su familia para que su hijo pudiera cruzar el mar hacia la escuela.