Se dice que el templo Dogapsa fue fundado por el eminente monje Doseon (827-898), de finales del período Silla Unificado. Hoy en día, el templo está adscrito como templo filial (malsa) del templo Daeheungsa en Haenam, templo cabecera de su diócesis en la Orden Jogye del budismo coreano.
La escala del templo se expandió drásticamente una vez iniciada la dinastía Joseon. En 1456 (el segundo año del reinado del rey Sejo), los monjes Sinmi y Sumi emprendieron una importante reconstrucción de Dogapsa, transformándolo en un vasto complejo que abarcaba unas 966 habitaciones. Un templo que comenzó como un pequeño templo a finales del período Silla se había convertido, a lo largo de aproximadamente cinco siglos, en un gran templo por derecho propio, con una estatura propia. Hoy, situado al pie del monte Wolchulsan, Dogapsa lleva consigo esta historia de expansión, y sigue siendo, junto con el nombre de su fundador, el Maestro Doseon, uno de los principales sitios del patrimonio budista de la región.