La historia de Hong-jang fue publicada en 1729 en una crónica de Gwaneumsa que reunía tradición oral y registros del templo. La piedad filial, el sacrificio y la recuperación de la vista se parecen a Simcheongjeon.
Los estudios la consideran una fuente muy cercana, pero también señalan otras tradiciones coreanas y extranjeras. Por ello no se afirma una evolución directa y exclusiva desde el relato de Gokseong.