Al contemplar los estrechos callejones de hanok de Ikseon-dong, es fácil pensar que las residencias de la aristocracia de la dinastía Joseon se han conservado intactas. Sin embargo, la estructura del barrio actual surgió cuando el promotor inmobiliario Jeong Se-gwon compró durante el periodo colonial japonés una gran extensión de terreno alrededor del palacio Nudonggung, la dividió en pequeñas parcelas y construyó hanok pequeños y medianos para venderlos o alquilarlos mediante contratos de jeonse. Aunque se construyeron siguiendo un estilo tradicional, su funcionamiento se parecía más al desarrollo moderno de viviendas colectivas.
Por qué los pequeños hanok están tan juntos
El Portal Hanok de Seúl explica que en Ikseon-dong se concentran 118 hanok construidos antes de la década de 1930. La mayoría tiene una superficie de unos 30 pyeong o menos, por lo que su ambiente difiere del de los grandes hanok de Bukchon. Los callejones estrechos y la proximidad de los aleros no son una escenificación romántica, sino el resultado de haber proporcionado viviendas a muchas personas en el limitado suelo del centro urbano.
La comercialización llegó tras fracasar la reurbanización
Ikseon-dong fue designado zona de renovación urbana en 2004, pero el proyecto de reurbanización fracasó cuando el comité para constituir la asociación se disolvió en 2014. Después llegaron cafeterías, restaurantes y tiendas instalados en hanok reformados, lo que convirtió la zona en un destino turístico, y el Gobierno Metropolitano de Seúl la designó área de concentración de hanok en 2018. Evitar la demolición no significó automáticamente preservar su función residencial. Las casas permanecieron, pero cambiaron los usos y los alquileres de muchos espacios, así como el ritmo cotidiano de los callejones.
Qué observar antes que las cafeterías hanok
Antes que la decoración interior de los establecimientos, conviene observar la anchura de las parcelas, las líneas de los tejados y la forma en que se quiebran los callejones. Hacia Donhwamun-ro aún quedan vestigios de Pimat-gil y callejones que, según las investigaciones, han perdurado desde el periodo de Goryeo. El atractivo de Ikseon-dong no reside tanto en un hanok concreto como en la manera de conectar pequeñas casas para formar una manzana urbana completa.