Los murales de las persianas, utilizados habitualmente como imagen representativa de Mullae, solo se ven por completo, en realidad, cuando se detiene el trabajo.
La hora del trabajo, la hora de la pintura
Durante el horario laboral entre semana, las persianas de acero están levantadas y las pinturas que llevan quedan ocultas. El mural solo se revela por completo cuando el taller cierra al atardecer y baja la persiana. La misma pared cambia de función: entrada de un taller durante el día, pintura al caer la tarde.
La paradoja de la foto más famosa
Las fotos de Mullae que más se comparten muestran estos murales. Sin embargo, esas fotos capturan el momento en que el trabajo de este barrio se ha detenido. Conviene recordar que el momento adecuado para visitarlo depende de si el objetivo es ver las pinturas o la actividad laboral.