Las vías en torno a la Estación de Seúl dividieron durante mucho tiempo los barrios del este y el oeste. El paso elevado de 1970 permitía a los coches superar vías e intersecciones. En una época en que el aumento de automóviles simbolizaba desarrollo, elevar la congestión parecía una solución urbana.
Una estructura hecha para la velocidad de 1970
El viaducto distribuía tráfico, pero dejó malas condiciones peatonales debajo y reforzó la separación de los barrios. Con el envejecimiento surgieron problemas de seguridad. El debate entre derribar o conservar, mantener coches o transformar el uso, preguntaba qué debe hacer una ciudad cuando termina la primera vida de una infraestructura.
En 2017 cambió el usuario del camino
Seúl reforzó la estructura y abrió Seoullo 7017. El nombre alude a un viaducto de 1970 renacido en 2017 y a diecisiete conexiones peatonales con el entorno. Paseos y vegetación reemplazaron carriles, cambiando la velocidad de movimiento y la altura desde la que se observa la ciudad.
La conexión debe evaluarse después de la inauguración
Se creó otra ruta entre la estación, el mercado, Sungnyemun y Hoehyeon-dong. Sin embargo, la accesibilidad de escaleras y ascensores, la sombra en verano y el efecto real sobre los comercios siguen siendo cuestiones abiertas. La regeneración urbana no es un monumento terminado al inaugurarse, sino un proceso de uso y corrección continuos.